Martes de leyenda “El anillo mágico”

Muchas gracias queridos amigos por la compañía y lectura de mi post, los días han pasado muy rápido, nuevamente hemos llegado al día martes, día en el que mi blog se torna místico y mágico, es momento de una pausa y disfrutar una lectura con el encanto de una leyenda, hechos naturales o sobrenaturales de la vida, mágicos episodios que nos contaron nuestros abuelos, o aquella amorosa lectura que nos proporcionaron nuestros padres antes de dormir. Te invito a viajar en el tiempo y disfrutar una hermosa leyenda como lo hacíamos en nuestra niñez.

Hace muchos años a la vera de una cadena montañosa de Italia se estableció un pequeño poblado, en él vivía una familia muy humilde. La economía mundial estaba devastada, época muy difícil de vivir

una pequeña cabaña situado a la vera de un lago, albergaba cómodamente al humilde matrimonio, sus días eran largos, se levantaban antes de la salida del sol y se acostaban a altas horas de la noche, la mayor parte del tiempo, el matrimonio se ocupaban de reparar las vestimentas de los habitantes del pueblo, aquellos trabajos eran remunerados con unas escasas monedas que apenas alcanzaban para vivir.

Fuente: Pixabay

A pesar del gran sufrimiento que padecía el matrimonio, la felicidad no faltaba en el hogar, hasta ese momento no habían tenido intenciones de tener un niño, y si quisieran, la economía del hogar no estaba bien, tener un niño es una responsabilidad enorme y ni hablar del costo que se necesita para mantener saludable a un niño.

 

Todos los días, antes de comenzar a trabajar desayunaban un te bebido, el dinero no alcanzaba ni siquiera para comprar un pedazo de pan para acompañar el desayuno, las pocas monedas estaban destinadas a una sola comida que tenían durante el día.

 

La primavera se hacía presente en el valle y con él los riquísimos aromas de las flores silvestres

Estos días ponían a la pareja de muy buen humor, todos los años esperaban ansiosos la llegada de esta estación, una mañana amaneció más perfumado que nunca, la pradera entera estaba colmada de libélulas y coloridas mariposas, el hombre de la casa gozaba de felicidad, sin embargo a su mujer, este año el aroma de flores no le caía bien, de solo sentir el olor le provocaba arcadas.

Fuente: Pixabay

Los días pasaban y las náuseas no desaparecían, por el contrario se acrecentaban, era el momento de visitar al doctor del pueblo, luego de su visita al profesional comprobó lo que ella estaba sospechando ¡Estaba embarazada!

 

Por un momento la felicidad invadió su cuerpo, sobre todo cuando el profesional felicitaba diciendo. ¡Un niño en estas épocas difíciles es una bendición suprema! Pronto cayo en la realidad, la mala situación financiera de su hogar, lo mucho que trabajaban y el dinero solo alcanzaba para una comida al día.

El esposo se puso muy feliz al recibir la noticia, la llegada de un niño al hogar agregaría un condimento extra, un verdadero motivo de esfuerzo y superación, algo por quien luchar y soñar, el estado en que se puso el esposo animo alegremente a la mujer.

 

Los meses pasaron muy rápido, en un descuido el niño llego al hogar. ¡Un hermoso bebe! Al que llamaron Mussino.

 

Con la llegada de Mussino los días pasaban mucho más rápido que antes, sin darse cuenta celebraban el cumpleaños número cinco del niño, otro descuido y fue la celebración número diez del niño. La economía del hogar nada había cambiado, seguían siendo la misma familia humilde de siempre.

Como todo niño de diez años. Mussino salía a explorar el valle y toda la cadena montañosa, detrás de ella, en una de sus visitas descubrió un bosque que albergada las más hermosas criaturas, como era de esperar, las visitas del niño se hicieron más frecuentes.

Fuente: Pixabay

 

Mussino casi no dormía en las noches pensando en la gran aventura que lo esperaba al día siguiente. Muy temprano, antes de que sus padres despertaran, se levantaba y partía rumbo al bosque que lo tenía tan entusiasmado, al llegar los animales silvestres se acervan al niño para hacer compañía y ahí juntos exploraban el bosque.

 

Esa mañana el ambiente del bosque se percibía distinto, o al menos era la sensación que sentía el niño, quizás sería porque estaba explorando una zona nueva del bosque, un místico lugar al que nunca había visitado, la espesura era más densa de lo normal, la tierra más floja y más oscura que había visto en el bosque, por esta razón las pisadas que se hacían sobre el eran más visible.

 

El niño caminaba de puntitas de pie sobre la tierra, en un momento dado descubrió unas pequeñas pisadas de pies muy pequeños, tan pequeños, que ni siquiera un niño de un año tendría algo igual, la intriga estaba en su naturaleza, muy despacito y sin hacer ruido siguió las huellas

El bosque estaba llegando a su fin, al final del camino descubrió una montaña de piedra que parecía un gigante enterrado, a su costado derecho algo muy similar a sus manos y del costado izquierdo una gran rama de una árbol como queriendo disimular una entrada.

Fuente: Pixabay

 

Estaba a punto de salir del bosque, cuando vio a un pequeño duende caminar en dirección a la piedra, en sus hombros cargaba una enorme bolsa, al llegar a la montaña de piedra tomo con sus manos las ramas y descubrió la entrada de una caverna. Mussino no podía salir de su asombro, como su inquietud lo llevo a descubrir una caverna.

 

El niño espero a que el duende abandonara la cueva, una vez hecho se abalanzo sobre la entrada, en su interior no podía creer lo que veía, una enorme cantidad de metales preciosos, algunos de plata otros de oro, piedras preciosas y cuantas cosas de valor, un solo puñado de ellas, sería más que suficiente para que sus padres no tuvieran que trabajar más.

 

Mussino estaba tan entusiasmado viendo que cosa de valor podría llevar a sus padres, que no se dio cuenta que el duende había olvidado su gran bolsa en el suelo, motivo por el cual regresaba encontrando al niño en el interior de la cueva.

 

El pequeño duende increpo al niño, acusando de ladrón. Mussino trato de explicar, algo que el duende no estaba dispuesto a escuchar, dejando al joven sin otra opción que tomar de sorpresa al duende y amarrarlo con sus brazos.

 

El duende se encontró abatido y sin salida, por esta razón pido hacer un trato, ofreció un anillo de oro que estaba entra las cosas de valor. Mussino era un hábil negociador

-¿Por qué habría de aceptar este trato? Si puedo tomar cualquier cosa que desee. Dijo el niño.

-¡Por una sencilla razón! Este anillo es uno mágico, cada vez que desees algo, solo debes frotarlo tres veces y estaré ahí para cumplir con lo que desees.

El niño repaso todas las opciones que podía tener y finalmente tomo una decisión.

-¡Esta Bien, me parece un trato justo, dame el anillo!

Fuente: Pixabay

 

El duende hizo entrega del anillo a cambio de su libertad, sabiendo que ahora estaría más preso que nunca a merced de los pedidos del niño. Lo que el duende desconocía que Mussino era un niño muy diferente y lo sorprendería con el correr de los años.

 

Pasaron varios años para que el duende acuda a un pedido de Mussino, tal como índico el duende, el joven adolescente froto tres veces el anillo, en ese mismo instante se apareció el duende.

-¡Hola mi viejo amigo! Debo admitir que me has sorprendido todos estos años, como es que teniendo la oportunidad de pedir cualquier cosa, nunca lo ha hecho, no importa ¡Es no es mi problema!

¿Qué puedo hacer por ti?

-Veras mis padres se pelean mucho, ahora que son anciano no se deberían comportar así

-¿Quiero que ellos nunca más se peleen?

-¿Eso es todo jovencito?

-¡Si, es todo lo que deseo!

– ¡Haber veamos! ¿Por qué se pelean tus padres?

– Bueno, mis padres se pelean porque el dinero no alcanza, la casa esta vieja y nunca tuvieron la oportunidad de tener animales para ordeñas sus leches y vivir de sus carnes, trabajaron toda su vida para las personas del pueblo, ellos pagaron sus trabajos con escasas monedas mientras ellos cambiaron sus vidas, viviendo una vida rodeadas de lujos.

-¡Muy bien pensado jovencito!

-Por no haber abusado del poder del anillo, a partir de mañana tus padres no pelearan por el resto de sus vidas.

A la mañana siguiente amanecieron dentro de una enorme mansión, su campo estaba colmados de animales que podrían ofrecer tanto sus leches como su carne, una chimenea enorme calentaba el ambiente y bajos sus pisos un profundo sótano llenos de artefactos de plata y de oro con incrustaciones de rubí, diez veces mayor de lo que el niño había encontrado en la montaña del gigante enterrado

Fuente: https://twitter.com/hstopdecks/status/933373346514735105

El niño nunca más volvió a ver al duende, al menos no por un llamado a través del anillo, cada vez que quería ver a sus amigos, visitaba el bosque encantado, a decir vedad todos los días hasta el día antes de su muerte.

 

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